Marlon y Estela habían llegado por fin a la mansión, todo allá era cálido y calmado, se sentía un silencio profundo.
Estela por su parte fue hasta la habitación de su madre, para ayudar a darle de comer, mientras que su esposo, tenía su mente bastante distraída.
-Escudero Sánchez, hombre que creí incapaz de lo incapaz-Susurro con los ojos puestos en el tejado, su mirada estaba completamente perdida pero su mente volaba tan alto que se imaginaba a Escudero sentado enfrente de él con sus manos a