—no puedo creer, realmente no puedo creer que estemos haciendo esto— dijo Andrea, su corazón está a mil, ella mira atrás a ver si alguien las está siguiendo pero no. El bebé Emanuel está dormido en la silla de bebés.
—ni yo lo puedo creer, de verdad donde no tuviera a mi bebé, tomaría alcohol hasta que mi cuerpo no aguanta más— dijo Isabella mientras maneja
—¿Y por qué no hacerlo?— pregunta Andrea
—se puede, pero no hasta perder la consecuencia, de verdad Andrea, para ser sincera siento algo de