Cristian mira fulminante a su hermano, porque no le gusta la actitud que tiene hacia él.
—¡Habla!— ordena Cristian al ver la malicia en su hermano
—los dos estamos celosos porque Isabella tiene un asisten salido de una revista— dijo Nicolás sin pelos en la lengua —claro está, que yo tengo a mi mujer y si la quiero, además, ya me e resignado a que Isabella jamás me va a ver con otros ojos, y no puedo ser tan idiota, como uno que estoy mirando disimuladamente, de perder a mi mujer. Así que herman