Ángela había comprado aquella novela y luego de leer los primeros capítulos había acabado llorando, reviviendo los momentos que había tenido que afrontar años atrás. Odiaba sentirse de ese modo y la sensibilidad que producía en ella.
Jesús comenzaría las clases en un colegio nuevo y extrañaba a sus antiguos compañeros. Sentía miedo de no ser aceptado allí y también una gran expectativa por lo que su madre le había dicho que sería una nueva aventura.
-¿Tienes todas tus cosas?- Le preguntó Ánge