Capítulo 50. Estar embarazada
Cuando salieron del cuarto de baño, Kaia traía otro aspecto, sus ojos estaban brillantes y se venía tocando el estómago. Aunque ya había sacado todo lo que tenía en el estómago, sentía todavía una opresión.
— Eso es muy natural, tendrás días en los que no quieras comer nada y otros en los que te vas a querer comer el mundo. Pero las náuseas a lo mejor no desaparecen del todo.
— En estos momentos no deseo comer nada, solo me quiero acostar.
— Claro que sí, mi amor, tu habitación está tal cual co