Dentro de la casa, Lora guardó cuidadosamente las maletas y llamó a Lucas y a sus dos hijos para que regresaran a cenar.
Los tres hombres quedaron igual de impactados al ver la montaña de dinero.
Ya habían manejado sumas así antes…
¿Pero verla toda en billetes físicos, apilada frente a ellos?
Eso era una primera vez.
Henry preguntó:
—Tiesto, todo esto… ¿es para Ella?
—Sí —respondió Tiesto con firmeza.
Caleb preguntó:
—Todo viene de fuentes legales, ¿verdad?
Tiesto sonrió.
—Por supuesto.
Ella in