Esa noche se sintió diferente. Había una especie de tensión flotando en el aire, algo que había estado latente entre ellos durante mucho tiempo. Después de meses separados, después de todo el dolor y la tristeza que habían atravesado, finalmente estaban juntos de nuevo.
Lucía ya dormía profundamente en su habitación, acompañada por la enfermera que Luca había enviado. La casa estaba en silencio, solo ellos dos en la sala, iluminada por la suave luz de las velas. Luca preparó dos copas de vino y