REGINA
—¿Qué? —la garganta se me cierra.
Ronan me fulmina con la mirada, mientras Liam se acerca a él y le dice algo al oído, algo que no puedo descifrar. Si antes parecía demonio, solo bastó que su amigo se acercara a él, para que algo sucediera y su mirada ahora sea la de un psicópata asesino.
—Hablemos en mi oficina —demanda.
No espera a que le dé una respuesta, él solo camina hasta su despacho sin esperarme, camino a prisa sabiendo que los empleados se van a encargar de llevar el vestido