LIAM
Estoy ardido, molesto y solo tengo un pensamiento asesino en la mente, uno que no desaparece ni con el resquemor que me avasalla. Kendra me ha acusado de algo que está claro, no hice, pero al parecer alguien le ha metido demasiada mierda en la cabeza, como el hecho de que creyera que yo le daría bola a Camila, cuando esa mujer está lejos de interesarme.
Muevo el cuello con estrés, su voz, su mirada y las palabras que me dijo antes de que perdiera el conocimiento, ocasionan en mí estragos