―¿Quieres casarte de nuevo conmigo?
―¿Acaso no estamos casados? ―preguntó ella con una sonrisa ―según recuerdo hace unos meses lo hicimos.
―Te hablo de una boda tradicional, en la mezquita con un gran banquete. No una boda como la última que fue con un juez de paz. Esta vez quiero una celebración que marque un nuevo comienzo para nosotros, algo bonito para recordar.
Sara lo miró con los ojos brillantes de felicidad.
―Eso me gustaría mucho, Rashad.
―Entonces hagámoslo, vamos a bota