—¿Una prueba de paternidad? No la necesito, Sara, Asad es tan parecido a nosotros que no cabe otra posibilidad. Además, si en este momento me enterara de que no es mi hijo biológico nada cambiaría, lo quiero y él me quiere a mí, para él soy su padre y él es mi hijo.
Sara lo miró con una mezcla de alivio y agradecimiento.
—Gracias, Rashad, Asad te ama y se le partiría el corazón si desaparecieras de su vida.
—No hay nada que agradecer, Sara. Por favor, háblame de lo que pasó después de