Capitulo X Las diosas se revelan.
Jason.
La vi cerrar la puerta, y quise ir a tirarla abajo, para cogerla en mis brazos, arrancarle la ropa y hacerle el amor en el suelo, le haría suplicarme que la poseyera, mientras la volvía loca de deseo. Pero esto tendría que esperar ya había desatendido mis obligaciones, gracias a las prometidas de los herederos Powell, y la arpía que se había escondido tras una puerta.
Ya sea pronto o tarde le haría pagar haciéndola mía, de todas las formas posible que se me ocurrieran.
Mire hacia la mesa