Capítulo XXVI. La señora Graham embarazada.
Jason.
Estaba agotado desde que me subí a la limusina, tras salir del aeropuerto JFK, sabía que tenía que replantearme un poco mi vida. Mi volumen de trabajo no era normal, que mi esposa estuviera tanto tiempo sola tampoco, había venido tras de mí, desde España, y en total no habíamos pasado ni dos semanas juntos.
Tenía claro que esta vez fue para arreglar los problemas de las empresas de mi esposa, pero entré las de Emy, el astillero de mi familia, y la actitud casi despótica de mi jefe y a