Cuando llegué a casa mis padres ya me estaban esperando en la sala para sermonearme.
-¡James! - Gritó papá poniéndose de pie. - Eres un maldito loco ¿como te atreves a irte en medio de la fiesta de compromiso y dejar a tu prometida? Y todo por irte con esa.
-i¿Con esa que?! - Grité interrumpiendolo. - Ya estoy harto que controlen mi vida, aunque me casen seguiré viéndola porque la amo.
-¡Ay por Dios James! Tú lo único que sientes por ella es una calentura del momento.
-Eso es lo que tú crees pa