Luego de un buen rato viendo el abuelo y asegurándonos que ya esta bien, salimos de su habitación marchandonos.
Al bajar encontramos a Anahí, sus padres, Jimena y Alfredo.
—¿Y los demás? —Pregunta Bastian.
—Tuvieron que marcharse ya es muy tarde —Le responde su padre —. Ustedes deberían hacer lo mismo ya que mañana tenemos una pasarela que asistir.
—Tiene razón —Observo mi reloj y ya es casi la once —. Estoy muerta del cansancio y mañana nos espera un dia productivo.
—Nosotros también nos