POV DE GIOVANNI
Tuve que ir al consultorio del médico después de dos días intentando sobrellevar la lesión. Para ayer, mi mano izquierda estaba tan hinchada y enrojecida que Enzo me consiguió una cita antes de que pudiera detenerlo.
Me senté en la camilla mientras el Dr. Russo examinaba mi mano.
Silbó por lo bajo.
—Esto está mal, señor De Santis. Muy mal.
—Solo arréglelo —murmuré.
Palpó con cuidado y siseé entre dientes.
—Dos metacarpianos fracturados, posiblemente tres, con daño significativo