Cuando llegaron al último tramo de la escalera, Magnolia mostró una sonrisa aún más amplia en sus labios. Firme en su determinación de acabar con su rival, se acercó a Verónica, levantó las manos y la empujó con todas sus fuerzas. Mientras Nicki caía, comenzó a gritar en voz alta.
—¡Verónica!, ¡¿por qué lo haces?!, ¡cuidado!
Maggie observó, con satisfacción, cómo Nicki rodaba por cada escalón hasta quedar tendida en el suelo. Ver que no se movía, le hizo sentir el corazón pleno, tendría a Willi