La relación de Verónica y William se fortalecía con los días. Para todos, era evidente que estaban pasando por su mejor momento. Las miradas enamoradas que se dirigían cuando pensaban que no eran observados, despertaba ternura entre los espectadores. En el trabajo las cosas fluían mejor. Sin Franklin, frente al departamento de diseño, los joyeros aportaban ideas para propuestas novedosas que podrían impulsar el consorcio Bijoux. La familia Tanner estaba cada vez más comprometida, aunque se recr