POV de Eira
El lunes al mediodía cometí un error crítico de juicio. Intenté cortar por la parte trasera de la cafetería para llegar a la salida lateral, una ruta que había usado un centenar de veces antes. Pero hoy, el universo, o Seraphina, tenía otros planes.
Ella apareció de detrás de un pilar, flanqueada por dos de sus amigas aduladoras, sosteniendo una bandeja de almuerzo completamente cargada. Una hermosa y cruel sonrisa curvaba sus labios.
“Eira, querida,” canturreó, con voz empapada de