CAPÍTULO CINCUENTA Y DOS
PUNTO DE VISTA DE SELENE
La llamada llegó justo después del mediodía.
Un guardia llamó una vez, firme y formal, y esperó. Ya sabía adónde me llamaban. La oficina de Damon. El lugar donde las decisiones se tomaban en silencio, donde las voces se mantenían bajas y los resultados se volvían permanentes.
Seguí al guardia por el pasillo sin decir palabra. Sentía una opresión en el pecho, como siempre que me llamaban a ver a Damon sin previo aviso. Desde la llegada de los ref