—No, no estoy mintiendo. Mi cachorro se está gestando en tu vientre —respondió Darius.
Durante mucho tiempo, Darius había buscado a su mate. A pesar de sus esfuerzos, el destino le había negado la posibilidad de encontrarla. Ahora la tenía y, además, la Diosa bendijo su unión con un hijo. No podía evitar sentirse satisfecho, finalmente había logrado lo que daba por perdido e inalcanzable: un heredero. Podría morir en paz, seguro de que su clan sería liderado por otro alfa fuerte y capaz.
Su fel