El sol comenzaba a aparecer por el horizonte, arrojando rayos de luz sobre la manada. Los pasos de los guerreros que acompañaban a Darius resonaban en la plaza del clan. Estaban de regreso luego de pasarse toda la noche buscando el rastro que los llevaría a donde se encontraba Kara. Estaban de vuelta con las manos vacías; sin embargo, el alfa caminaba decidido a hacer que el traidor, que permitió que se llevaran a su compañera, pagara por ponerse del lado del enemigo.
Los pocos miembros del cla