Mundo ficciónIniciar sesiónPOV de Aria
“Hablaste como una verdadera Luna”, había dicho él. Y lo decía en serio. Esa era la parte más aterradora.
Livia permanecía junto a la puerta, con los dedos temblando contra la tela de su falda. Miraba entre nosotros con los ojos abiertos, llenos de miedo y de algo que no lograba descifrar.
“Livia. Déjanos,” dijo Max. Ni siquiera la miró. Sus ojos







