Si la vida te da limones...
El día comenzó como cualquier otro, lleno de esperanzas destruidas y el peso de la incertidumbre.
Había pasado semanas buscando empleo, enviando solicitudes y asistiendo a entrevistas que siempre terminaban de la misma manera, con un “Gracias por venir” “Nosotros la llamaremos” y poco más, pero, a pesar de los rechazos, sabía que tenía que seguir intentando.
Cada día que pasaba sin trabajo era un día más de preocupación por los gastos acumulados y el futuro de Amy.
Dejé a Amy en los brazos seg