Piezas de sacrificio.
Mi piel estaba pálida mientras veía los documentos esparcidos en la mesa. El CEO apretó los dientes y como si no fuera nada para él, simplemente sonrió sarcástico.
—Me preguntaba porqué habían aparecido de repente. —Dijo para sí mismo pero parecía tener una leve insinuación hacia mí. Lo miré expectante—. Tus padres. —Insinuó. Quedé perpleja.
Es cierto, mis padres llegaron de repente inmiscluyendose en mi vida sin previo aviso después de años de abandono pero ¿Ellos habían sido los informantes