Tristán condujo su auto hasta una bonita cabaña en una de las propiedades del viejo Brandon. Bueno, ahora ya es de él porque con los días que trabajó en sus vacaciones en la empresa logró comprársela a su padre y ahora es el legítimo dueño de ese majestuoso paisaje de la naturaleza.
—Gracias por tratar de hacerme feliz, al ayudarme, yo… me siento muy avergonzada contigo y hasta ahora he recapacitado de lo que estoy haciendo, te pido perdón por causar molestias. —La chica titubea y a la vez está