—El conjunto beige, por favor.
—¿Y los zapatos? —cuestiono Dorothy, pero ya que Emily no tenía ni idea del cual usar o mejor dicho, cuáles tenía Mila en su armario, decidió darle esa tarea a Dorothy, algo que no solía suceder casi nunca.
Dorothy volvió al armario, mientras Emily terminaba de consumir sus alimentos, pero en cierto momento, recibió un mensaje en el teléfono de Mila.
“Supe que regresaste a la residencia. ¿Cómo te encuentras?”
El número había sido agendado únicamente por dos