Por Melina
Estábamos en la casa de Cris, mi futuro hogar, la casa es preciosa, le pondría unos toques más femeninos, pero así también se sentía un hogar.
Me encanta, es enorme, me voy a tener que acostumbrar a viajar para ir a la oficina, pero en realidad también viajaba, porque llevaba a Ale al jardín y luego iba a trabajar.
Siento que en unos días ya vamos a acostumbrarnos a vivir allí.
Tengo miedo, no lo puedo negar y voy a estar susceptible con cada mujer que se le acerque.
Esa va a ser la