Mundo ficciónIniciar sesión26
“¿Qué sucedió aquí?”
Dios, espero que Sullivan no pueda escuchar los latidos de mi corazón, porque si no sería una enorme vergüenza para mí. Las calles de Florencia para esta hora están prácticamente vacías ya que los turistas y locales buscan lugares privados para realizar actividades típicas de la zona; mis piernas se sienten ines







