—Papá...— las palabras no salieron, en su mente solo se repetía una y otra vez lo que su padre dijo, donde anunciaba que venían del burdel.
Su mirada rápidamente cambió de dirección centrándose en Erdogan, quien se mantenía al lado de su padre en completo silencio y cabizbajo. ¿Por qué se había atrevido a hacer algo así? En vez de arreglar sus diferencias había preferido ir a revolcarse con un montón de prostitutas. Estaba indignada, furiosa y tremendamente celosa. Deseaba gritar, reclamar por