Halia estaba en la cocina con su abuela y pronto nos ofrecieron un desayuno muy rico. Considerando la noche que pasamos todos comimos muy bien. Yo por mi parte me ofrecí a darle de comer a la pequeña sus hot cakes y creo que nunca lo volvería a hacer, ya que no la pasamos riendo y tardó mucho en comerlos.
Como una niña pequeña parecía como si no recordara lo que había pasado, pero sin duda no tendría otra vez todas sus cosas y eso la entristecería.
Cuando acabamos de desayunar, sonó el timbre y