Hasley
Me dejé caer en el suelo, mis manos dolían y mi cuerpo estaba tan agotado había pasado unos cuarenta minutos golpeando el saco por órdenes de Bred. Localicé a Bred de pie frente a mi lo mire mal y cerré mis ojos pero sentí como habían aventado una botella de agua en mi estómago.
—¡Auch!— exclamé luego, Bred rió y se dio la vuelta.
—Deja de llorar niña, aún falta mucho trabajo.
Rodé los ojos y me senté para beber el agua.
—¿Por qué debo hacer esto?
Bred no me respondió solo abrió la botel