En algún lugar del mundo.
—Lo prometo— esas dos palabras retumbaron en toda la habitación, todos estaban atentos a esa conversación. El anciano analizó a el chico que tenía un aspecto decidido, y por su postura podía apostar a qué decía la verdad.
—¿Cuál es la condición?— soltó el anciano.
Christian se lo pensó un momento, ¿era lo único que deseaba? y sí, era eso lo que quería, pero su hermano aceptaría, ¿seríamos una familiar? lo pensó el chico y soltó las siguientes palabras llenando el lugar