Hasley
Christopher seguía de pie, su mirada era tan fría que pareció controlarme, detuve mis gemidos y junto con ellos mis movimientos. No podía continuar y ver su mirada reprochar mi acto, Peter se detuvo a mirarme nuestros ojos se encontraron y me miró desconcertado.
—¿Qué ocurre gatita?
No pude contestar, mi mirada se desvío a Christopher de nuevo pero ahora no estaba ahí.
Entonces desperté, mis ojos se toparon con una resplandeciente luz blanca pestañe para aclarar mi vista. Estaba acostada