Narra Damián
Los dias pasan y ya ni ganas he tenido de ir al club en busca de Isis, siento que ella sólo era un sueño, creyendo que podía ser mi Mariana, sin embargo, ya he descartado esa probabilidad, quizás la aluciné aquella noche, ya que había tomado mucho. Y ahora no dejo de pensar en Dalia y sus besos que me vuelven loco y con unas ganas de hacerla mía. Algo en ella me atrae, aun no sé qué pueda ser.
—Vamos está noche al club, tengo ganas de distraerme. —Dice Frank y yo niego.
—No quiero,