꧁ ALEJANDRO꧂
Conduje como si quisiera que el movimiento del coche borrara algo de dentro de mí. El motor ronroneó bajo el traje —la tela de la chaqueta apretada en los hombros, los puños todavía con olor a colonia— y la carretera se me presentó larga y exacta, una cinta que obligaba a pensar con la frialdad que me exigía la velocidad. Miré el volante, contuve la respiración y dejé que los paisajes pasaran: las casas pequeñas, los olivos alineados, el cielo que se iba abriendo a un azul más clar