En que esperaban le dio al castañito unas uvas para que comiera, quien estaba feliz de esos mimos, tras pasar unos 30 minutos termino de hacer la comida para ambos notando que Ángelo llegaba e igual Romeo.
- ¿Que es ese olor? – pregunto curioso Romeo acercándose a ver le cuenco de sopa de su nieto.
- Am am abbb – le contesto mostrándole que ya sujetaba su cuchara para comer.
Romeo sonrió acariciando el cabello de su pequeño.
- Huele bien, ¿qué es? – pregunto Ángelo, quien se sentó a la derecha