Diario “La verdad”
Dominick, está hecho una furia en su oficina, es el hazme reír de la cuidad, ese titular de prensa hizo rápidamente meollo en él. Se esconde en su oficina, no quiere ver a nadie.
Su secretaria toca la puerta, para avisarle:
—Señor…
—Te dije, que no estoy para nadie, ¿eres sorda o qué? —detalla muy molesto.
—Señor Dominick Lance—mencionan su nombre, uno de los efectivos de seguridad. Que irrumpen de manera abrupta en su oficina.
—Si—musita Dominick atónito, ante la presen