Capítulo 26: Sí, acepto.
Tal como le prometió en la mañana. Tony ya está en compañía de Ana, y de toda su familia en casa de ella. Abel sigue viéndolo con recelo. Sin embargo, no está tan insolente como en la mañana.
—Ahora si explíquenos, ¿cómo le nació ese amor, tan repentino por mi hermana? Somos todos oídos—Lo mira Abel fijamente, frunciendo el ceño.
—Abel tu siempre tan descocado. No le hagas caso mi amor—comenta Ana y lo mira con rigidez.
—Creo que siempre lo supe, solo me negaba ante lo evidente—expone Tony co