Capítulo 154: Tenemos Que Decir La Verdad...
Solo pude estar cinco minutos con ella, cinco minutos que pasaron demasiado rápido.
Antes de salir, volví a inclinarme sobre su mano.
—Perdóname, mami —susurré con la voz quebrada, no respondió, pero yo necesitaba creer que podía escucharme, después salí de la habitación.
Caminé hasta la sala, y me dejé caer en el primer sillón que encontré, y no pude evitar llorar, sentí una mano sobre mi hombro, levanté la mirada y me encontré con Camila, no me había dado cuenta de que se había acercado.
—¿