PVO Jane
No sabía qué había ocurrido, pero el grito desesperado de Emilio me hizo girarme, en el pasillo, mi madre estaba entre sus brazos. Él la sostenía contra su pecho, mientras apartaba los mechones de cabello que cubrían su rostro.
—¡Mamá! —mi voz salió convertida en un grito, regresé corriendo y me acerqué a ella, su rostro estaba completamente pálido y sus ojos permanecían cerrados.
—¡Camila, llama una ambulancia! —gritó Emilio mientras acariciaba su mejilla de mi mamá —Sam, amor, abre