PVO Jane
Habían pasado cuatro semanas y un día desde que mi mamá se marchó de la casa, todos los días me llamaba, pero nunca respondía.
Más de una vez estuve a punto de bloquear su número, pero siempre había algo que me detenía. Aunque delante de todos repitiera que ya no era mi madre, esas palabras terminaban haciéndome más daño a mí que a nadie, porque había una sola verdad, la extrañaba.
Extrañaba escuchar sus pasos por las mañanas, que entrara a mi habitación para preguntarme como había