Mis lágrimas comenzaron a caer con más fuerza. Acaricié su rostro.
—La doctora dice que será un embarazo de alto riesgo —su expresión cambió de inmediato.
—¿Por qué?
Le conté todo lo que la doctora me había dicho; los cuidados, el reposo, los estrictos controles prenatales y los riesgos debido a mi edad y al aneurisma.
Emilio escuchó cada palabra sin interrumpirme, cuando terminé, volvió a abrazarme.
—No vas a estar sola, vamos a hacer todo lo que sea necesario para que tú y nuestro bebé est