Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba encerrada en la alacena esperando que Camillo terminara de conversar con mi tío Taddeo y aunque traté de no prestar atención a la conversación, a la final no pude evitar escuchar y con cada palabra que salía de la boca de mi tío Taddeo, sentía que las esperanzas se hundían más en mí.







