Madison no podía dejar de sonreír, no podía creer lo feliz que se sentía al lado de Milo, ese hombre la hacía sentir única y especial, se miraba la mano sin poder disimular su amor y felicidad.
—¿A qué se debe esa hermosa sonrisa? — Maddie levantó la cabeza al oír la voz de Eddy, Ginna estaba a su lado, ambos la miraban sonrientes. Ella levantó la mano y enseñó su anillo, ambos amigos gritaron de emoción.
—Es mi anillo de promesa — dijo con la felicidad burbujeando en ella.
—He oído sobre es