**DAMIAN**
La fijeza de Elena me paralizó las entrañas con la violencia de un impacto de alta costura. Sus manos calientes, que por la mañana se crisparon con un frenesí indomable para apartarme, ahora buscaban los pliegues de mi ropa con una parsimonia violenta que delataba un cambio absoluto en el inventario de sus intenciones. El aroma a jazmín de su piel colonizó mis sienes en un parpadeo, saboteando los celos que había traído de la frontera tras aplastar el bloqueo de Adrián.
“Me buscas co