Mundo de ficçãoIniciar sessãoLÚCIFER:
Él asiente y me mira directamente a los ojos. Su mirada es muy intensa, tanto que me incomoda. Le sostengo la mirada con curiosidad; tengo una extraña sensación de que lo conozco, pero al mismo tiempo no viene nada a mi mente.
—Puedes quedarte conmigo allá atrás —le señalo—. Es una sola habitación, pero alcanza para los dos. —Por mí no hay problema —se apresura






