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El almuerzo estaba llendo del carajo, se sentía tan incómodo y tan mal, quería decirle algunas cosas a Viviano, explicarle esta situación, pero obviamente no podía aquí, y menos frente a mi hermano y si diabólica prometida.
Viviano no me miró en ningún momento, yo lo golpee en la pierna con mi pie para que me mirara, pero el hizo caso omiso.
— ¿Y cuánto tiempo tienen saliendo? — Me pregunto la desgraciada de Analía.
— Un par de meses — Le respondí.
Ella me miró con burla y después miró a Viv