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Volví con mi hermano, me senté en una silla y lo mire hacer sus ejercicios, yo estaba feliz! se que es malo alegrarse por la desgracia ajena, pero ella se lo merece por desgraciada!

El esposo de mi madre entro también a la habitación, yo me levanté de inmediato y camine a otro lado.

- puedo hablar contigo? -

Me preguntó calmadamente, yo asenti con la cabeza, mi hermano estaba mirandome con el ceño fruncido.

- si claro -

Le respondí.

- puedes acompañarme a la cafetería -

Camine con el fuera del
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Mervis Karina Prado CastroEsas perras las dos tanto su madre si es que se le puede llamar así, como la ex loca esa gracias a Dios Viky no se dejó llevar por la rabia con ese video
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