Luciano era una máquina de trabajar, ahora entiendo por qué fue tan intenso en nuestras vacaciones, el no se detenía, a las 5 de la mañana se levantaba, iba a entrenar una hora al gimnasio, después se daba una ducha, desayunaba, y de iba al trabajo hasta las 4 de la tarde.
Hoy el muy bastardo de levantó más temprano y me levanto a mi!
" acompáñame "
yo me di media vuelta en la cama y me tape de pies a cabeza.
" Victoria! "
me llamo mientras intentaba quitarme la sábana.
" ve tu! yo soy malísima